Análisis de temas de batallas de jefes: One-Winged Angel (Final Fantasy VII)

Hoy tengo el placer de presentaros el siguiente capítulo de mi serie de entradas dedicadas a analizar los temas musicales que suenan durante las batallas finales de los distintos episodios de la saga. Anteriormente, me dediqué por completo a las épocas de la Nintendo Entertaiment System y Super Nintendo. Hoy tengo el placer de hablaros de las maravillas que llegaron con la época de PlayStation 1.

Si te asombraste con lo que Nobuo Uematsu fue capaz de conseguir con la Nintendo y la Super Nintendo, sigue leyendo para ver lo que logró con la PlayStation 1, consola en la que alucinamos con el conocidísimo tema «One-Winged Angel» de Final Fantasy VII. Dada la enorme amplitud de esta obra, dedicaré esta entrada en exclusiva a analizarla.

Analisis One Winged Angel

«One-Winged Angel» es el tema que suena en la batalla final contra Sefirot. El nombre de la canción hace referencia al mismo Sefirot, que aparece como un ángel caído con seis alas blancas y una negra en donde debería estar su brazo derecho.

La gran novedad de este tema es que es el primero de la saga en tener letra. ¿No os emocionasteis sólo por eso? 😉

Os dejo con el tema y a continuación el análisis que he hecho del mismo. Os recomiendo abrirlo en pestaña/ventana nueva, y escucharlo mientras seguís el texto.

Comenzaré diciendo que el tema es una obra de arte. Uno de mis preferidos ;). Nobuo utiliza la orquesta y adapta el coro a esta obra tan peculiar. Creo que quiso plasmar sus influencias roqueras en este tema utilizando una orquesta para ello. Si os ponéis a escucharla con detenimiento, a veces da la sensación de ser una locura y que nada tiene sentido. Para mi formación clásica, el tema es una auténtica locura sin sentido xDDD, pero en mi opinión es una maravilla y trataré de compartir mis opiniones con vosotros.

Para realizar este análisis, he dividido el tema en varias partes:

One Winged Angel 1. INTRODUCCIÓN (00:00 a 00:50)

Esta parte nos prepara para el resto de la canción. Se caracteriza por ser muy rítmica, con una percusión y unos bajos muy marcados. Estos elementos contrastan muchísimo con unos violines que interpretan su parte de una manera muy estridente. De hecho, Nobuo siempre ha dicho que él considera esta pieza como un tema de rock, y no una para coro y orquesta. Por ello, el estilo con el que tocan los violinistas resulta peculiar y muy poco «clásico».

Nos encontramos con una primera parte en la que Nobuo nos presenta a Sefirot en toda su majestuosidad. Consigue hacerlo de una manera muy enérgica gracias a unos acordes repetitivos con un bajo y unos graves muy marcados. Todo esto se acentúa gracias al poder de la percusión (durante los primeros 4 segundos). Pero a Nobuo no le basta con ello, y además de mostrarnos su majestuosidad, quiere meternos miedo en esta batalla final. Esto lo logra con unos sonidos muy estridentes y agudos, que contrastan con los acordes repetitivos graves mencionados anteriormente, y diría que incluso nos «revuelven el estómago» al escucharlos. Este contraste podéis escucharlo en el segundo 4.

Nuevamente, en el segundo 9 reaparecen los acordes repetitivos graves que nos muestran el poder de Sefirot. Para terminar de desestabilizarnos completamente de una manera mucho más agresiva, en el segundo 13 (hasta el 18) se utiliza un movimiento descendente y rapidísimo de la melodía. Este movimiento trae todo tipo de regalos en la partitura, miles de alteraciones y semitonos que no siguen ninguna norma establecida, ningún sentido de la tonalidad a la que nuestro oído está acostumbrado. Una sensación de vértigo que se verá acentuada por el hecho de que este descenso no se produce tal cual, sino que el sonido oscila por el camino con mini subidas y bajadas que finalmente nos llevan al más absoluto descenso al infierno, hasta los mismísimos acordes repetitivos graves con que comenzó todo. ¡Y todo esto ocurre en tan solo 5 segundos! Si escucharlo resulta totalmente desestabilizador, me gustaría que, tanto si sabéis leer pentagramas como si no, lo vieseis representado visualmente. Basta con ver la cantidad de notas que hay en solo 5 segundos.

A continuación, tras revolvernos el cuerpo, en el segundo 18 (hasta el 22) Nobuo nos presenta definitivamente a Sefirot mediante una breve aparición de su característica melodía. Sin embargo, todavía nos hará esperar un poco más para escucharlo con letra. Tras esta mini presentación, trata de desestabilizarnos todavía más con unas pocas notas estridentes que hacen presencia casi sin querer, como quien no quiere la cosa en el segundo 22 (hasta el 28).

Sin dejarnos demasiado respiro, a partir del segundo 28 (hasta el 36), Nobuo nos da un pequeño punto de apoyo auditivo. Para ello, utiliza unas notas de apoyo largas (marcadas en azul), que van intercaladas por un grupo de notas repetitivas y de menor importancia (marcadas en rojo). Esta función de apoyo se acentúa todavía más gracias a unos platillos que acompañan a la primera nota de apoyo. En un primer lugar, la melodía es ascendente. Esto parece dejarnos vislumbrar algo de optimismo y de esperanza de derrotar a nuestro enemigo. Sin embargo, la melodía acaba bajando y oscilando en torno a los mismos sonidos.

Tras este pequeño engaño en el que seguimos sin encontrar consuelo, Nobuo termina de rematarnos. Lo que nos encontramos a continuación en el segundo 36 (hasta el 50) es una auténtica locura, carente de todo sentido de la tonalidad y con una combinación de notas absolutamente carentes de toda lógica. Su vena roquera se deja ver perfectamente en este pasaje.

2. PARTE VOCAL RÍTMICA (00:50 a 1:41)

¿Mareados, aterrorizados, aturdidos, confundidos….? ¿Cómo os sentís? No respiréis, porque todavía os queda más. En el segundo 50 se escuchan unos arpegios ascendentes y descendentes a toda velocidad. Si yo me encontrase de pie, creo que me caería porque el suelo, las paredes y absolutamente todo se movería a mi alrededor como si hubiese dado 800 vueltas. Pero sobreviviremos, pues Nobuo nos proporciona un bastón de apoyo en el segundo 54, en forma de notas más lentas. Pero no se puede olvidar que todo sigue dando vueltas, ya que nunca se deja de escuchar ese murmullo de fondo de notas que suben y bajan a toda velocidad, haciendo que todo dé vueltas a nuestro alrededor 😉

¿Creéis que Nobuo ya nos ha puesto en situación? Bien, pues ahora que nos falta el aire, estamos listos para ver a Sefirot en forma de ángel caído desplegando sus alas en todo su esplendor. Así, en el minuto 1:09 escucharemos al fin lo que todo estabais esperando. En ese preciso instante escuchamos por primera vez en la saga a un coro, que interpreta uno de los temas más épicos de toda la franquicia de Final Fantasy.

Batalla Sephiroth

La parte vocal se caracteriza por utilizar una rítmica marcada muy básica. Nobuo utiliza las figuras más elementales (negras y corcheas) para remarcar este fragmento. Todo ello contrasta con el descontrol musical que tenía lugar segundos antes. Nobuo quiere que se note que ahora viene algo importante, quiere resaltarlo. Es decir, los arpegios subiendo y bajando a toda velocidad que se escuchaban entre los minutos 0:50 y 1:09, contrastan con la rítmica tan marcada de los coros. Además, cuando escuchamos las palabras ¡Sefirot!, notaremos que son mucho más marcadas que las demás, con mayor intensidad y utilizando unos intervalos de quinta que hacen que estas palabras tan importantes resalten mucho más con respecto al resto de palabras de la canción.

Antes de continuar, me gustaría llamar la atención sobre el hecho de que la letra del tema de Sefirot está sacada de una cantata muy conocida: «Carmina Burana» de Carl Orff (1930). Para componer Carmina Burana, Orff se basó en unos cantos goliardos de los siglos XII y XIII que recopiló en 25 canciones de modo que pudieran ser representadas en un escenario. De estas 25, «One-Winged Angel» basó su letra en 3 de ellas:

1. O Fortuna (conocidísima, os pongo un vídeo para situaros).

11. Estuans interius

20. Veni, veni, venias

Para que comprobéis vosotros mismos este curioso hecho, os pongo la letra de las tres canciones junto a la de «One-Winged Angel», resaltando en colores los versos que han sido utilizados en el tema de Sefirot.

 O FORTUNA  ESTUANS INTERIUS  VENI, VENI, VENIAS ONE-WINGED ANGEL
O Fortuna
velut luna,
statu variabilis,
semper crescis
aut decrescis;
vita detestabilis
nunc obdurat
et tunc curat
ludo mentis aciem,
egestatem,
potestatem
dissolvit ut glaciem.
Sors immanis
et inanis,
rota tu volubilis,
status malus,
vana salus
semper dissolubilis,
obumbrata
et velata
michi quoque niteris;
nunc per ludum
dorsum nudum
fero tui sceleris.Sors salutis
et virtutis
michi nunc contraria,
est affectus
et defectus
semper in angaria.
Hac in hora
sine mora
corde pulsum tangite;
quod per sortem
sternit fortem,
mecum omnes plangite!
Estuans interius
ira vehementi
in amaritudine
loquor mee menti:
factus de materia,
cinis elementi
similis sum folio,
de quo ludunt venti.
Cum sit enim proprium
viro sapienti
supra petram ponere
sedem fundamenti,
stultus ego comparor
fluvio labenti,
sub eodem tramite
nunquam permanenti.
Feror ego veluti
sine nauta navis,
ut per vias aeris
vaga fertur avis;
non me tenent vincula,
non me tenet clavis,
quero mihi similes
et adiungor pravis.
Mihi cordis gravitas
res videtur gravis;
iocis est amabilis
dulciorque favis;
quicquid Venus imperat,
labor est suavis,
que nunquam in cordibus
habitat ignavisVia lata gradior
more iuventutis
inplicor et vitiis
immemor virtutis,
voluptatis avidus
magis quam salutis,
mortuus in anima
curam gero cutis
Veni, veni, venias
Veni, veni, venias,
ne me mori facias,
hyrce, hyrce, nazaza,
trillirivos!
Pulchra tibi facies
oculorum acies,
capillorum series,
o quam clara species!
Rosa rubicundior,
lilio candidior
omnibus formosior,
semper in te glorior!
Estuans interius
ira vehementi
estuans interius
ira vehementi
Sephiroth
Sephiroth
Estuans interius
ira vehementi
estuans interius
ira vehementi
Sephiroth
Sephiroth
Sors immanis
Et inanis
Sors immanis
Et inanis
Estuans interius
ira vehementi
estuans interius
ira vehementi
Sephiroth
Sephiroth
Veni, veni, venias,
Ne me mori facias
Veni, veni, venias,
Ne me mori facias
Estuans interius
ira vehementi
estuans interius
ira vehementi
Sephiroth
Sephiroth
Veni, veni, venias,
Ne me mori facias
Veni, veni, venias,
Ne me mori facias
Estuans interius
ira vehementi
estuans interius
ira vehementi
Sephiroth
Sephiroth
Sephiroth
Sephiroth

3. PARTE VOCAL AMENAZANTE (1:41 a 1:58)

Nobuo sigue con esta dinámica de coros hasta el minuto 1:41. A partir de ahí, siguen los coros pero con una actitud muy diferente. De ahora en adelante, los ritmos son algo más pausados, menos marcados y un poco más tranquilos. Utilizar este ritmo más lento acentúa las sensaciones producidas por las tonalidades menores en las que se centra la pieza (en música, las tonalidades menores a menudo suelen provocar sentimientos de tristeza, melancolía, angustia…).Por ello, esta parte nos transmite sensaciones de angustia e incertidumbre. Esta incertidumbre se ve acentuada por otro hecho más. Me estoy refiriendo a las pequeñas paradas en los coros que ocurren entre los minutos 1:44/1:46, 1:48/1:50, 1:52/1:54 y 1:57/1:58. Podéis apreciar fácilmente que a partir del minuto 1:41, se canta una frase (sors immanis), se continúa con una pequeña parte instrumental que nos deja en suspense, y se retorna al coro (et inanis). Esta jugada se repite otra vez. Sephiroth One-Winged Angel

4. PARTE VOCAL RÍTMICA 2 (1:58 a 2:14)

Esta parte comienza en el minuto 1:58. Hay poco que comentar de ella porque es prácticamente igual que el apartado 2.

Tan solo hay una pequeña diferencia en las partes instrumentales que hay tras algunos cantos de los coros. Así por ejemplo, en el minuto 2:07, podemos escuchar algo muy diferente a lo que sonaba en el minuto 1:18. Lo mismo ocurre en el minuto 2:11, que enlaza a la siguiente sección con un acorde que va apareciendo de manera descendente y que tampoco habíamos escuchado hasta el momento.

5. SECCIÓN INSTRUMENTAL CON DISONANCIAS (2:14 a 2:37)

Esta sección comienza en el minuto 2:14. Se caracteriza por un movimiento ascendente de la melodía cargado de cambios de tonalidad y de disonancias. Con esto, Nobuo trata de crear inestabilidad. Para que lo entendáis, las disonancias suelen ser 2 sonidos que juntos nos suenan extraños al oído.  Esta disonancia se escucha perfectamente en el minuto 2:34.

Para explicar todo esto de manera más detallada, he preparado el siguiente vídeo. Antes de reproducirlo, os aconsejo escuchar el fragmento de One-Winged Angel comprendido entre los minutos 2:14 y 2:38.

6. CAMBIOS RÍTMICOS Y  MELÓDICOS (2:37 a 3:01)

Esta sección está comprendida entre el minuto 2:37 y el 3:01. En esta parte, Nobuo pretende contrastar un poco con todo lo anterior, introduciendo muchos cambios rítmicos y melódicos con respecto a lo que venía haciendo anteriormente.

Los ritmos son más rápidos, utilizando para ello figuras más cortas con mayor frecuencia (por ejemplo semicorcheas).

Además, sigue intentando crear tensión, repitiendo el mismo pasaje pero cambiando de «Si bemol» a «Si natural». Este hecho lo entenderéis mejor con un nuevo vídeo. Por eso, tras escuchar una vez más el fragmento original (2:37 a 3:01), os aconsejo que escuchéis lo que tengo que contaros 😉

7. CAMBIOS EN EL TIMBRE (3:01 a 3:21)

Este pasaje se caracteriza por tener un timbre o sonoridad muy diferente. Para ello, Nobuo utiliza una flauta, con lo que crea una melodía mucho más ligera que la oída hasta el momento.

Sin embargo, y como ya sabemos, éste es un tema cargado de tensión y angustia. Por tanto, no creáis que nos deja respirar. Simplemente utiliza estas melodías ligeras para volver a desestabilizarnos una vez más. Para ello, se utilizan ritmos totalmente irregulares a partir del minuto 3:06. Lo que hace Nobuo es cambiar de un ritmo binario a uno ternario. Para que lo comprendáis mejor, os explicaré que en música, todos los ritmos que oímos se encajan dentro de una unidad de medida exacta llamada «pulso». El pulso es como un reloj, siempre constante, que avanza más rápido o más lento, pero siempre igual. Dentro de este pulso, se encajan de manera matemática las figuras musicales. Dependiendo de la figura utilizada, deberemos meter 2, 4, 6, 8… dentro de cada golpe de «pulso». En los ritmos binarios, el pulso se va subdividiendo en 2 partes, mientras que en los ritmos ternarios, el pulso se va subdividiendo en 3... De esta manera, las figuras encajan en uno y en otro de manera totalmente diferente. Es por eso que escuchamos este descuadre tan peculiar cuando comenzamos a oír la flauta del minuto 3:01 y luego, sin esperárnoslo, en el minuto 3:06 escuchamos algo «desencajado».

Nobuo Uematsu juega con estos cambios de ritmos a lo largo de la sección, cambiando en el minuto 3:14. A partir de aquí, utiliza ritmos más lentos pero igualmente irregulares utilizando tresillos (vestigios del ritmo ternario que venía utilizando), para desembocar en unos acordes estridentes y cargados de tensión que nos llevarán de cabeza al siguiente pasaje.

8. CLÍMAX (3:22 a 4:02)

Fin SephirothEl clímax de este tema se da en este pasaje que abarca desde el minuto 3:22 hasta el 4:02. Podría decirse que el tema termina aquí, puesto que el resto del vídeo no es mas que una repetición en bucle de todo lo escuchado anteriormente.

Nobuo quiere terminar a lo grande, culminando este terror por todo lo alto. Para ello, esta sección va en progresión hasta la tensión más absoluta, pasando por distintas partes:

  • En primer lugar, nada mas comenzar en el minuto 3:22, escucharemos al coro cantando el tema en un registro muy grave, lo que hace que todo suene mucho más tétrico. Además, este cántico va acompañado por un piano, que interpreta exactamente la misma melodía. El piano, igualmente, utiliza sus teclas más graves, lo que dota a este pasaje de toda la oscuridad que es posible. El sonido rítmico de una percusión con una sonoridad muy grave, nos terminará de poner en situación.
  • Por si todo esto no fuera poco, Nobuo da un paso más en el minuto 3:30, añadiendo unos sonidos realmente estridentes con los violines que parecen sacados de la película de terror «Psicosis».
  • En el minuto 3:38 Nobuo avanza en «su película de terror», introduciendo unos coros de sopranos y contraltos que contrastan con la sonoridad grave que teníamos hasta el momento. Así, cada vez estaremos más cerca del momento cumbre de esta canción gracias a estas voces fantasmales. Dichas voces van progresando en sonoridad, añadiéndose más lineas sonoras en el minuto 3:46.
  • En este momento nos encontramos en el clímax del tema. El coro tétrico grave canta con solemnidad. Los violines nos atormentan con sus sonidos estridentes. Las voces fantasmales agudas acompañan a todo lo anterior. Éste es el momento idóneo para escuchar dos veces el nombre del villano que dio origen a todo esto… ¡¡SEFIROT!! (minuto 3:54 y 3:58).
  • A partir de ahora, la canción se repite en bucle. Ello se debe a la necesidad de que la música se repita, pues no se sabe cuánto tiempo le llevará al jugador la pelea contra Sefirot. En mi opinión, esta repetición en bucle quita grandiosidad a las dos palabras de «Sefirot», puesto que deben actuar como enlace a la repetición en lugar de como épico final. De hecho, en las versiones de «One-Winged Angel» que se interpretan en conciertos, estas dos palabras de «Sefirot» son el verdadero y grandioso final de la obra.
Sephiroth: One Winged Angel

Aquí termina mi análisis musical de este gran tema. En siguientes entradas seguiremos analizando los temas del resto de juegos de la época PlayStation: Final Fantasy VIII y IX.

Espero que os haya gustado y que os animéis a dejarme vuestros comentarios.

¡Un saludo!

tifita

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