Los 10 objetos más difíciles de conseguir en Final Fantasy

La recolección de objetos es algo muy importante en Final Fantasy. Algunas personas dedican gran cantidad de tiempo en intentar conseguirlo todo, por lo que los diseñadores introducen complejas búsquedas para satisfacer a esos jugadores completistas.

No obstante, la dificultad para conseguir determinados objetos raya en lo absurdo. Por ejemplo, en algunos casos se espera que el jugador realice una serie de pasos complejos sin recibir pistas ni sugerencias que lo guíen. ¿Es ético proponer al jugador retos que exigen de la compra de una guía para poder completarse? ¿Qué sentido tiene embarcarnos en la exploración de un vasto mundo si necesitamos ir de la mano de la guía para no dejar nada atrás?

¡Siii! ¡Por fin tenemos la mega espada final!

En esta entrada he realizado una recopilación de los que son, en mi opinión, los diez objetos más difíciles de conseguir de la saga numerada de Final Fantasy. En realidad hay muchos otros objetos que también merecían estar aquí, pero no hay espacio para todos. Y el orden no es algo absoluto, sino relativo a la experiencia de cada uno.

Sin más dilación, os dejo con la lista.

#10 FFX. Sello de Venus

Este objeto es necesario para poder obtener la mejor arma de Lulu. Para lograrlo, deberemos cruzar un páramo asolado por descargas eléctricas tormentosas y someternos a la tortura psicológica de esquivar 200 rayos consecutivos. ¿Cómo? Pues pulsando un botón justo cuando el rayo vaya a caer sobre nuestra cabeza. Un proceso tedioso, mecánico y estresante que requiere de toda nuestra concentración y habilidad.

Por supuesto, no podemos fallar ninguno, o habrá que volver a empezar. Además, en caso de acontecer una pelea aleatoria, también hay que comenzar de nuevo (es necesario equiparse algún objeto para evitar dichos encuentros). Y para aumentar el sufrimiento, el juego no nos avisa de cuántos rayos llevamos, debemos llevar la cuenta nosotros.

Los sádicos de los diseñadores pensaron que los jugadores encontrarían divertidísimo tener que repetir todo el proceso en caso de que les alcanzara el rayo número 190 y pico. Pero yo creo que más de una videoconsola murió tras ser arrojada por la ventana por esta misma causa.

Al menos, el juego nos da la pista de que podremos obtener premios por esquivar muchos rayos consecutivos. No es algo que debamos adivinar mágicamente, como la mayoría de objetos que siguen a continuación.

#9 FFX. Sello del Sol

Final Fantasy X nos ofrece otro minijuego tedioso con el que sacrificar nuestro tiempo para conseguir a cambio un arma final, en este caso de Tidus. En las Llanuras de la Calma deberemos enfrentarnos en una carrera de chocobos a un entrenador de dichas bestias emplumadas, y terminar con un cronómetro de 0:00.

¿Y cómo conseguir hacer la carrera en cero segundos? Pues porque a lo largo del recorrido encontraremos globos, que descuentan segundos a nuestra marca. También nos arrojarán pájaros, que nos sumarán segundos y nos inmovilizarán momentáneamente.

Si vemos el vídeo de la carrera (a partir del minuto 4:33), puede parecernos fácil. Pero os aseguro que os desquiciaréis a base de repetir la carrera una, y otra, y otra vez…

#8 FFVII. Materia Caballeros de la Mesa Redonda

Chocobo doradoLos Caballeros de la Mesa Redonda son la invocación más poderosa del juego. Se encuentra oculta en una inaccesible caverna emplazada en una remota isla en el océano. La única forma de llegar hasta semejante lugar es a lomos de un chocobo dorado. Lo peliagudo del asunto es conseguir tan fantástica montura…

Un jugador decidido a conseguir esta materia deberá embarcarse en una extenuante empresa de cría de chocobos, carreras y búsqueda de objetos. No voy a describir el proceso entero aquí.  Pero para que os hagáis una idea, los pasos a grandes rasgos son:

  1. Consigue unas determinadas nueces y verduras.
  2. Caza ciertos chocobos amarillos salvajes del lugar adecuado dándoles las verduras correctas.
  3. Ve al establo y aparéalos entre sí dándoles la nuez precisa. El sexo con la barriga vacía no es lo mismo…
  4. Con suerte, obtendrás un chocobo azul o verde.
  5. Cuando tengas ambos, los alimentas con la nuez acertada y tendrás un chocobo negro.
  6. Cruza el negro con uno amarillo que se obtiene en otro determinado lugar usando la nuez correspondiente y ¡tachán! Chocobo dorado.
  7. Recoja usted su materia en la isla misteriosa.

Nótese que participar en carreras del Gold Saucer aumentaba las posibilidades de obtener buenos cruces, si nuestra paciencia aguantaba, claro. Por supuesto, los lugares donde cazar los chocobos, el tipo de nueces que hay que darles, etc. debíamos de adivinarlo nosotros por ciencia infusa. O mejor, apoquinar lo que valía la guía oficial y leerlo allí.

#7 FFX-2. Losa Semidiós

La mayoría de los objetos de esta lista son imposibles de obtener por el común de los mortales sin ayuda de una guía. Pero con la ayuda de la correspondiente guía, no son tan difíciles de conseguir. No es el caso de la Losa “Semidiós”.

Para lograr esta poderosa “losa de atuendos”, conocida como “The End” en inglés, deberemos enfrascarnos en una larga y tediosa misión. Al matar a un tipo de monstruo un cierto número de veces, éstos entrarán en estado “ultraesencia” (y se vuelven mucho más fuertes).

Pues bien, existe un personaje llamado Shinra que lleva la cuenta de cuántos tipos de monstruos en estado de ultraesencia hemos derrotado. Lo “único” que debemos hacer es derrotar a todos los monstruos del juego en estado de ultraensencia, y ¡tachan! Shinra nos dará la losa Semidios.

Teniendo en cuenta el número de monstruos que hay, y que a cada uno deberemos derrotarlo muchas veces hasta lograr que entre en ultraesencia, esta misión nos puede costar  días, semanas, meses…y todas nuestras neuronas. La misión es tan larga y aburrida que la losa Semidiós se considera poco más que leyenda urbana. Si buscáis por Internet, no encontraréis apenas información de este objeto.

La losa Semidiós nos brinda una habilidad especial, llamada “Clímax”, que realiza un poderoso ataque físico de 99999 puntos de daño. Pero sólo funciona si el personaje nunca ha huido de un combate. En otro caso, el daño será mucho menor. No se ha hecho el mundo para los cobardes…

#6 FFVIII. Cartas de la Reina de las Cartas.

Triple Triad es un minijuego de cartas coleccionables de Final Fantasy VIII. A lo largo del juego encontraremos diversas cartas que podremos añadir a nuestro mazo y usar para retar a otros personajes.

La Reina de las Cartas es una mujerzuela viajera que nos permite ganar cinco cartas únicas que son imposibles de conseguir de otra forma. Si tenemos la paciencia necesaria para ello, claro.

Cartas únicas

La Reina en cuestión puede encontrarse en ocho distintos lugares. Cuando pierdas o ganes una carta rara (nivel 8+) contra ella, se desplazará a alguno de los 8 lugares disponibles, determinado al azar. Deberemos recorrernos el mapamundi de arriba a abajo como idiotas para encontrarla y poder retarla nuevamente.

Nuestro objetivo es jugar al gato y al ratón con ella hasta conseguir que aparezca en un lugar llamado Dollet. Allí nuestra amiga nos dirá que si le llevamos una carta específica, su padre la usará como base para crear una nueva carta. Así pues, deberemos embarcarnos en la ardua tarea de localizar dicha carta y perderla contra la susodicha dama. Entonces el padre confeccionará la carta y la Reina se marchará a algún otro lugar aleatorio.

Para complicar las cosas, el padre no nos dará la carta a nosotros. No, eso sería demasiado fácil. La carta la recibe un determinado PNJ. Deberemos adivinar quién es dicho PNJ y retarle para ganar la carta. Todo muy sencillo e intuitivo. ¿Quién necesita guías?

Si nos sobra tiempo, podemos repetir todo este proceso para conseguir hasta 5 cartas únicas. Lo más divertido de esta misión, me temo, es la música que suena durante las partidas de Triple Triad.

 #5 FFIV. Armadura Adamantina

FlanLa armadura Adamantina es una increíble armadura que transformará a su portador en un muro de chapa. ¿Que cómo conseguimos esta ganga? Pues tenemos que obtener una “cola rosa” matando “Flanes Princesa” en la Base Lunar (cerca del final del juego). Le llevamos la cola rosa al herrero que habita el inframundo, y nos obsequiará con la armadura.

¿Fácil eh?

Pues bien, los Flanes Princesa sólo aparecen en una única habitación de la Base Lunar. Y aún así, la posibilidad de combatir estas criaturas es 1/64. Y si por algún milagro del destino nos topamos con ellos, cada Flan sólo tiene 1/64 de soltar una cola rosa tras su muerte. ¿A que ya no parece tan fácil?

Internet está lleno de cazadores de colas rosas, que tras semanas de arduo trabajo se lamentan de aún no haber encontrado ninguna. Creo que tienes más posibilidades de éxito buscando pepitas de oro en tu río más cercano.

#4 FFIX. Excalibur II

Excalibur II es la espada más poderosa del juego, y sólo puede ser usada por Steiner. Es también uno de los objetos más difíciles de conseguir, pues no se obtiene ni comprándola ni derrotando a ningún difícil monstruo, no. Para ser dignos portadores de esta arma, ¡deberemos llegar hasta el “Lugar de los Secretos” (la mazmorra final) en menos de 12 horas!

Es decir, esta espada es imposible de conseguir durante una sesión de juego normal. Deberemos empezar una partida específicamente para tal fin, e invertir 12 horas de nuestra vida en ello.

Para tal fin tendremos que utilizar todas las triquiñuelas a nuestro alcance. Memorizar las rutas más rápidas, agilidad al moverse por los menús, reiniciar la partida cada vez que perdamos demasiado el tiempo, no leer ni un diálogo, abrir la tapa del CD de la consola para forzar al juego a saltarse los vídeos… Vaya, lo normal que sueles hacer cuando juegas a un videojuego.

ExcaliburPara colmo, la versión PAL del juego tiene una velocidad más lenta (debido a la diferencia de tasa de refresco 50/60 Hz frente a la versión NTSC). Por tanto, el reto es aún más difícil de cumplir.

Hasta ahora he dicho que para conseguir la espada deberemos de ser muy rápidos… pero también podemos ser muy, muy lentos. Si esperamos hasta que el contador de horas del juego desborde, se reiniciará y podremos volver a conseguir la espada. Para ello, sólamente debemos de dejar encendida la consola durante 25.600 horas, o 2.92 años. ¡Quien no tiene una Excalibur II es porque no quiere!

Otra curiosidad. En la versión inglesa se muestra un texto al tomar la espada. Pero debido a un error en la versión en español, el personaje se queda bloqueando esperando que pulses el botón, sin que se visualice texto alguno. Gracias a los chicos de La Capital Olvidada, hoy sabemos que el raudo jugador capaz de cumplir tan arduo cometido debería ser recompensado con el siguiente texto:

A mi hermano Gil:

Encontré la espada como me habías dicho, pero había dos. Una se llamaba Nosequé II, y pensé que con un nombre así… Ya se sabe, las segundas partes nunca fueron buenas… Por eso me decidí por la otra, que tiene un adorno precioso, de los que a ti te gustan. Se llama Excalibah. Volveré cuando haya encontrado una armadura de hojalata.

De parte de Arturo.

#3 FXII. Espada Tornasol

Tal y como vamos a ver a continuación, el reto de conseguir las armas más poderosas de Final Fantasy XII no tienen parangón.

La espada Tornasol es una de estas armas, concretamente la segunda mejor del juego. El jugador que desee blandir tan veraniega hoja deberá emprender un largo y arduo camino para recolectar una desmesurada lista de objetos a lo largo y ancho del mundo.

La espada se puede obtener en el bazar. Aparentemente, sólo es preciso tres objetos y pagar 600,000 guiles del ala para apoderarnos de esta ganga. Pero obtener esos tres objetos no es empresa fácil, pues se requieren de muchos otros objetos entre medias.

En la lista de la izquierda podéis ver la lista completa de ingredientes de los que es preciso hacer acopio. Ríete tú de la compra mensual en el supermercado.

Sólo al alcance de los jugadores más acérrimos y mucho tiempo libre. A quien esté dispuesto, aquí tiene una guía.

#2 FXII. Pica del Poder

PicaEl otro reto que nos ofrece Final Fantasy XII es lograr la “Pica del Poder“, el arma más poderosa del juego. Es posible conseguir tres de ellas, aunque todas son desquiciadamente difíciles de obtener. Aquí me centraré en la que se encuentra en “Nabudis“. Contrariamente a la norma establecida, es posible conseguir este arma relativamente pronto en el juego.  ¡Por fin un arma a la que podemos sacar partido durante el juego, y no sólo al final cuando el entuerto está ya resuelto!

Eso sí, el proceso para poner nuestras manos sobre ella es totalmente absurdo. Es más, me atrevería a decir que esta misión atenta contra el concepto básico de una mazmorra: el heroico arte de matar bichos y abalanzarse sobre sus tesoros. Veámoslo.

Como en todo juego de rol, vamos encontrando cofres con los que alimentar nuestra avaricia. Pues bien, hay cuatro cofres desperdigados por ahí que debemos evitar abrir. ¿Por qué? Porque si los abrimos, no aparecerá la lanza cuando lleguemos a Nabudis. No hay nada que nos sugiera no abrir dichos cofres, son iguales a tantos otros. Square Enix, ¿cómo se supone que vamos a adivinarlo? ¿Tenemos que desarrollar sentido arácnido?

Si la avaricia os pudo y abristeis alguno de los cofres, no desesperéis. Tan sólo necesitáis reiniciar vuestra partida y empezar el juego de nuevo. Otra opción es encaminarse a las “Minas de Henne“, donde hay un 1/1000 de posibilidades de encontrar otra de las lanzas. Buena suerte.

#1 FFIX. Anillo Protector

Anillos Protectores hay varios en Final Fantasy IX. Ninguno es fácil de conseguir, pero existe uno que se lleva la palma. Pues la forma de conseguir este anillo ha permanecido sin descubrir la friolera de 13 años.

Es cierto. Al menos en occidente no se ha tenido constancia de esta misión secundaria hasta 2013. Fue un usuario de GameFaqs quién descubrió los pasos para completar la misión y los documentó por primera vez en este enlace. En parte, esto se debe a que la guía oficial del juego era lamentable y no se ofrecía esta información.

El objeto en sí no es tan difícil de conseguir conociendo la manera. Pero el hecho de haber permanecido oculto durante tantos años le ha merecido el puesto de “objeto más difícil de conseguir de toda la saga Final Fantasy”.

Este hecho podemos interpretarlo de dos maneras. Por un lado, como un ejemplo de la absurda dificultad de algunas misiones, que salvo que la empresa las haga públicas, resultan imposibles de averiguar. O bien, lo podemos interpretar como ejemplo de la magia y profundidad de los antiguos Final Fantasy, que lustros después de su lanzamiento aún continúan albergando secretos por descubrir. Vosotros decidís.

Fin

Ahora me gustaría escucharos a vosotros en los comentarios. ¿Qué opináis sobre la dificultad endiablada para conseguir estos objetos? ¿Habéis intentado conseguir alguno? ¿Hay algún otro que no esté en esta lista que se os haya atragantado?

Para terminar, me gustaría agradecer a Miguel por sugerirme la idea de esta entrada.

Referencias